Yo quisiera aferrarme, encontrar en la imaginación cosas terrenales, ideas imposibles que cambien a la realidad, pero cuando se mezcla el pensamiento y el sentir es algo libre de delicadeza, tan fácil de explicar como una lagrima. Pensar en ese tema no esta bien, digamos es lo normal; soñar en tan bella idea se encuentra fuera de la realidad, universo en mi corazón batalla de tomar y dejar.
Tal vez el saber como hacer sonreír y mirar dentro de los ojos son una teoría loca sobre el ser amado. Pensamiento que resuena en mi mente como una promesa de no tocar ese maravilloso sentimiento, pero en un lugar privado, escondido en mi hay un paquete que al ritmo de los latidos grita su sentir. Esta espera que tiende a ser piloto de navegación donde el tiempo suele ser parte del horizonte, donde la luna será mi compañera, porque en algún viejo instante nació el suceso de dos ojos que me contaron algo estremecedor, que solo en la penumbra y en la soledad de este momento regresa a mi mente como la imagen para adorarla y para llorarle. Quiero lanzar a aquel espacio, en tu cofrecito hermoso el pensamiento de tomar un boleto para dos y sin preguntas sobre hacia donde va ese tren, pues no lo sé. Sólo recuerda que se siente la necesidad de que el error humano domine a la mente, que tumbe barreras imposibles de romper que transforme la realidad en que uno vive.
Poner el tiempo en una cápsula, dos mentes son el contexto que viaja a la perfección de los sentidos, mi corazón esta latiendo porque supo lo que era el juego de la conquista y mis ojos están hablando demostrando lo que sienten, quieren buscarla, encontrar alguna ocasión donde triunfe la necesidad y que con la conversación de dos ojos se inicie el brillo de aquellas dos estrellas, que este presente el deseo de mi ser y que gane la batalla a la mente. Pero si no existe ese momento, será otra ocasión mas donde guarde la imagen al cerrar los ojos, cristal del recuerdo donde las palabras que jugaban en la cabeza debieron callar, ya que los símbolos son la razón de la unión de dos almas, quédate en mi y toma ese boleto, aunque solo sea en las noches donde el viaje es hacia ti y como pareja la luna de la soledad.
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