6.11.2011

Resumen en mi mente

Al pasar por una bocacalle he dejado caer una lagrima desde mi corazón, agacho la mirada por el peso de la tristeza y en unos zapatos viejos de andar veo arrugas como una extensión de las de mi rostro porque hoy después de haber tomado este camino aun quisiera saber que había en aquel místico destino.

Tonto de mi porque en mi soberbia me he sentido dueño y amo de surcar aquel camino aun cuando he dicho que no lo hare, tonto sentido de propiedad cuando ella nunca ha otorgado tal distinción, que tonto soñador cuando solo soy capaz de obtener ligeros rasgos de felicidad, que terco he sido cuando quiero surcar hasta aquel bello horizonte mientras, cada día por esa vía pasa un tren cargado de otros sentimientos, es por ello que soy un terco tonto que vive de sueños y se hace viejo con tristes decisiones.

Sonrisa-tristeza, gozo-ternura, dolor-amor, ocultar sentimientos y a su vez vivir por su transparente y hermosa forma de ser, divertida forma de llevar la vida cuando las manecillas de los relojes hablan que no están alineadas, que saben que allí están como latidos que solo se eclipsan por segundos donde dos labios secos buscan saciar su atrevido pensamiento. Sonrisa que es la gran pista de un gozo que cubre el dolor de un deseo, tristeza porque al descubrirse se frustra un tierno amor eclipsado.

Arreglo la apariencia de mis zapatos con un poquito de sonrisa de razonamiento, gran entender de no lastimar y perder aquellos astros que día a día nos dan la luz, y es por ello que hoy en esta calle por la cual seguiré, me dice que tengo mucha suerte porque puedo sobrepasar el horizonte y beber de una luz que llena mi futuro y da razón a mi ser, solecito que ilumina mi camino y que acaricia con ternura y amor aquellas arrugas que han formado mi pasado.