Hoy que la tristeza ha invadido mi corazón y que mi alma llora por ti, es el mismo día en que te he encontrado dentro de mí y es también el momento donde he llegado al perfecto enamoramiento, sin egoísmo, tan solo con una promesa hacia ti.
¿Pero qué fue mi ayer?, ¿De dónde nací para ti? ... El ayer fue incierto, pero sé que estaba allí porque fue en el ayer donde le soñaba sin rostro, donde le escuchaba sin que existiera algún sonido, era saber que en mi vivía un anhelo, una imagen maravillosa de algo que ya amaba desde un ayer, amor que ha viajado por el tiempo y que tras el deja un ayer mi verdadero yo, mi verdadero nacimiento, espacio donde realmente inicie a amar.
Amar es como actualmente se pretende denominar este cumulo de emociones, emociones que ella ha venido a despertar y que sin duda extasían mis sentidos, que se elevan como fuego, pero que no sé como apagar, llamas que consumen las manecillas del reloj y que no dan tiempo suficiente para dejarme describir lo hermosa que es, belleza de diosa de una encantadora sensualidad que como receta exacta redite mis sentidos y convierte en esclavos mis ojos ante ella, quimera perfecta donde morir sería la forma más encantadora de volver a amarla.
Mí llegada tarde es un dolor profundo y no me quito de la mente que tan injusto es para los dos que el destino jugará con el tiempo y espacio; en mi cabeza gira el hecho de ella estuviera tan cerca de mí en tantas ocasiones y ahora que nos hemos encontrado, ambos tenemos horizontes distintos, me duele que ya no está para mi aun cuando su corazón me sigue esperando con ternura, aun cuando en sus ojos se dibuja un anhelo por mi llegada y mi rendición ante ella.
La eternidad es mi cómplice porque nuestro amor se profundiza y poco a poco irá creciendo hasta que después de muchas, muchas vidas muera en ella, me deshaga en ella… final perfecto para un alma imperfecta que busca su complemento.
Mañana tan solo reencarnare por ti…espéra por mi amor.
El reflejo a la sinceridad tiende simplemente a ser fatal, más vale poder deformar mi sentimiento.
7.13.2011
7.12.2011
Solo basta una noche
Amorito una ocasión abrí los ojos a media noche y no logre cerrarlos a hasta después de un gran rato, la razón de tenerme despierto es que no pude dejar de contemplar tu soñar, en tus ojitos cerrados podía imaginar que tus ojos brillaban al verme, ver tu pequeña nariz era brotar de mi un aliento de ternura y que decir de tus labios, ellos son los culpables de tener siempre un anhelo por besarlos.
Mire a mi alrededor, todo estaba oscuro, pero en ese momento había más luz en mi corazón, solecito especial que con su calidez me regalo por cada una de las estrellas un recuerdo en donde tu me has hecho feliz.
No sé si lo que viví esa noche fue un sueño, pero recuerdo haberme sentado frente a ti, frente a tu cuerpo, frente a lo más bello que podía ver esa noche, figura que cautivo todos mis sentidos, no sé si esa noche te hice el amor, pero estoy seguro que en mi estabas todos los sabores de tu piel, recuerdo haber pensado el besarte hasta despertarte y saciar la sed de ti, pero preferí seguir admirando con ternura, con deseo con todo el amor que en ese momento tenia hacia ti, con todo el amor que me hacia estar lleno.
Fui allí sentado con los ojos abiertos cuando realmente desperté todos mis sentidos, donde la razón cubrió todas las angustias, penas y dolores, donde me no quise que despertaras porque en ese momento me sentí el guardián de tus sueños, faceta que se complementa cuando de día soy el caballero que cuida y ama a su princesa, persona de la vida real que solo vive para amarte.
No te imaginas como ame tenerte y en ese momento estire mi mano para tratar de seguir la bella silueta que estaba enfrente, lleno de sentimiento pensé que lo mejor era entonar una poesía al compás de lo que iba mirando, pero si alzaba la voz seguramente rompería el hechizante ambiente y el caballero fallaría en el cuidado de tus sueños, por ello jure que esta bella experiencia nadie me la quitaría, esa noche en donde el universo fue cómplice se guardaría en unas letras, como aquellas estrellas, como aquel corazón que latía y que selló el pacto con un besito tierno en tus labios.
Mire a mi alrededor, todo estaba oscuro, pero en ese momento había más luz en mi corazón, solecito especial que con su calidez me regalo por cada una de las estrellas un recuerdo en donde tu me has hecho feliz.
No sé si lo que viví esa noche fue un sueño, pero recuerdo haberme sentado frente a ti, frente a tu cuerpo, frente a lo más bello que podía ver esa noche, figura que cautivo todos mis sentidos, no sé si esa noche te hice el amor, pero estoy seguro que en mi estabas todos los sabores de tu piel, recuerdo haber pensado el besarte hasta despertarte y saciar la sed de ti, pero preferí seguir admirando con ternura, con deseo con todo el amor que en ese momento tenia hacia ti, con todo el amor que me hacia estar lleno.
Fui allí sentado con los ojos abiertos cuando realmente desperté todos mis sentidos, donde la razón cubrió todas las angustias, penas y dolores, donde me no quise que despertaras porque en ese momento me sentí el guardián de tus sueños, faceta que se complementa cuando de día soy el caballero que cuida y ama a su princesa, persona de la vida real que solo vive para amarte.
No te imaginas como ame tenerte y en ese momento estire mi mano para tratar de seguir la bella silueta que estaba enfrente, lleno de sentimiento pensé que lo mejor era entonar una poesía al compás de lo que iba mirando, pero si alzaba la voz seguramente rompería el hechizante ambiente y el caballero fallaría en el cuidado de tus sueños, por ello jure que esta bella experiencia nadie me la quitaría, esa noche en donde el universo fue cómplice se guardaría en unas letras, como aquellas estrellas, como aquel corazón que latía y que selló el pacto con un besito tierno en tus labios.
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