Hoy casi lloro al escuchar un relato por la radio, la historia era muy tierna y dolorosa, un niño a punto de morir queriendo ser bombero, y de esta frase me llegó la siguiente reflexión “te has puesto a pensar que el niño enfermo en este momento eres tu y el ser bombero es tu simple, pero grandioso sueño que ya difícilmente lo cuentas a las personas, porque ya no lo crees tan posible”.
El niño estaba desahuciado y le quedaban unos días y su mamá en un aliento de desesperación y tristeza le hizo la pregunta de que quería ser de grande, para que en los recuerdo de ella quedará grabado una imagen, la gran posibilidad de que su hijo fuera un gran bombero de grande, ella se quedaría con esa idea en mente antes de despedirse y para toda su vida, sin embargo también en su mente llego la perfecta idea de tratar de cumplir el sueño de su hijo.
Con ayuda de un bombero la madre consiguió que el niño fuera bombero honorario en un cierto escuadrón de bomberos; que bella experiencia logro vivir, fue sacado del hospital y con vestimenta de bombero y todo fue participe por tres días de las actividades de aquel honorable cuerpo de bomberos.
El niño logró alcanzar unos meses de vida, tiempo por arriba de lo que le habían pronosticado, y un día, por petición de un enfermero, aquellos bomberos, compañeros de trabajo llegaron al hospital a despedirlo como el mejor bombero que pudiera haber pasado por dicho escuadrón, con las sirenas a todo volumen llegaron al hospital y con una escalera varios compañeros entraron por la ventana donde él se encontraba y con extrema ternura, uno a uno le fue dando un abrazo de despedida.
Las ultimas palabras del niño fueron “Mamá, ¿verdad que he sido un bombero?”, ella le contesto que “si” y en ese momento con un largo suspiro cerro los ojos para siempre.
Hoy estamos enfermos de estar ciegos y seguramente estamos matando nuestras esperanzas de llegar cumplir aquellos sueños de infancia, aquellos que nos llenaban de una hermosa ilusión, aquellos por los que queríamos crecer… hoy quiero que te des cuenta que aun puedes crecer y que tienes sueños y que estos no son tan imposibles si tu luchas por ellos, los errores que sometemos son parte del crecer y evolucionar, no limites tus sueños y has crecer tu ser, que eso es lo que realmente te llevaras con un suspiro cuando tu vela tenga que apagarse.
0 comentarios:
Publicar un comentario